Un cuerpo, representado con un aura, cuerpo emocional, un plano físico y unos cálculos, cuerpo mental. Representa la teoría de los 3 cuerpos

La teoría de los 3 cuerpos

Seguramente a alguno lo primero que os venga a la cabeza sea la serie de hace un par de años, El problema de los 3 cuerpos. Pero en esta entrada no vengo a hablar de la serie ni de su planteamiento central, sino de los tres cuerpos que habitan en cada uno de nosotros.

Triangulo equilátero, símbolo del equilibrio, con cada cuerpo representado en cada vértice, representa la teoría de los 3 cuerpos

La teoría de los 3 cuerpos en psicología defiende que el ser humano está conformado por tres cuerpos:

  • El cuerpo físico, formado por la materia, los huesos y los órganos: aquello que es palpable.

 

  • El cuerpo mental, formado por los pensamientos, la consciencia y las creencias.

 

  • El cuerpo emocional, formado por la energía, las emociones y las sensaciones.

Todo ser humano consta de estas tres partes dentro de sí y no actúan de forma independiente, sino que se encuentran interconectadas y se influyen mutuamente. Gracias a esto, podemos entender de forma directa la somática y cómo las emociones y los pensamientos pueden influir en el cuerpo físico.

Cada parte tiene una forma de actuar: el cuerpo físico actúa desde el impulso, de una forma más visceral; es el hacer, el ejercicio físico y el movimiento (no pienses negativamente: no tiene por qué ser malo o bueno). El cuerpo mental actúa desde el raciocinio, tiende al análisis y la explicación: el que piensa. El cuerpo emocional es el que siente (felicidad, ansiedad, ira, tristeza…).

Bien: ahora visualiza cada parte como un tanque de agua; en total tendríamos tres, interconectados. No todos somos iguales y, a lo largo de nuestra vida, tendemos a decantarnos más por una parte que por otra, bien por creencias, comodidad o por situaciones vividas. De esta manera, en una situación que te pueda generar tensión, una persona puede tender a racionalizar la situación y pensar en los diferentes escenarios; otra, a sentir ansiedad, rabia o disociación; y otra, directamente, a actuar sin pensar ni sentir.

Tanques de agua interconectados, representando la teoría de los 3 cuerpos: físico, mental y emocional y el como se autorregulan.

¿Lo ideal? Que cada parte se autorregule con las otras dos, pero esto requiere de un proceso, como todo en la vida. Yo mismo, por ejemplo, tiendo a tener el tanque mental por encima de los otros dos. Ante todas las situaciones siempre tiendo a analizar, a la vez que el tanque emocional se llena. Si el tanque racional comienza a desbordarse (porque entras en uno de esos pensamientos cíclicos sin salida y sin explicación), entonces el tanque emocional empieza a llenarse, pudiendo llegar a desbordarse, generando angustia, disociación, falta de motivación, sensación de pérdida, no pertenencia y frustración.

¿Qué pasa con esa parte física? Que en su día no la trabajaba y trataba de cargar toda la tensión en las otras dos partes. Y aquí es donde entra el concepto de la autorregulación: cuando uno aprende a equilibrar esos tres tanques. Mi tanque dominante es el racional, pero cuando veo que comienza a llenarse, no espero a que el emocional llegue a un punto crítico: activo directamente el cuerpo. Ejercicio físico, conectar con la naturaleza o simplemente pasar del pensar al hacer. Esto regula los otros dos tanques y les libera de presión.

Aquí nos encontramos a todos los tipos de personas: aquellas cuya parte dominante es la física tienden a actuar en caliente sin pensar, a entrar en piloto automático para huir de las emociones o a liberar la ira en forma de violencia. Aquellas cuya parte dominante es la emocional —muy ligado a personas PAS (altamente sensibles)— se quedan en el sentir y muchas veces no son capaces de pensar ni actuar por la intensidad de la propia emoción.

La realidad es que nadie puede tener esos tres tanques autorregulados al 33,33% en todo momento. La vida está llena de momentos en los que alguno de los tanques se llene más que otro. La clave está en entender cómo actúas y entender tus mecanismos de autorregulación. Y todo esto nace de escucharte, de sentirte y de querer entenderte.

Claro que es difícil cambiar una dinámica de años en la que seguramente haya involucradas creencias que están en tu raíz, pero te aseguro que, si te escuchas y te permites sentirte, al final conseguirás esta autorregulación.

Cuando me explicaron la teoría de los 3 cuerpos por primera vez, algo dentro de mí hizo un clic. Pero no fue hasta años después cuando entendí de verdad cómo se autorregulan mutuamente.

¿Y tú?

¿Cuál es tu cuerpo dominante y cómo las autorregulas?

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