LA OQUEDAD

Autora: Sandra Carbajo

El reto literario

Tras el último reto, Eli tuvo que afrontar el desafío de crear un plato a raíz de dos palabras que una servidora propuso: Mejillones y navajas, dando lugar a la maravillosa receta: Mejillones rellenos con Navajas.

Como no podía ser de otra manera, continuamos el desafío. La madre me reto con dos palabras que me han acompañado durante gran parte de mi vida: Foco y telón

¡Vamos a por el reto!

-Reto IV-

-I-

Un foco. Un único foco que me apunta directamente. La luz incide en mi piel. Noto el calor recorriendo cada parte de mi cuerpo. Desde lo más superfluo hasta esa maldita oquedad interna. Aquella que ni yo misma sé reconocer.

Y sin embargo, es curioso cómo siento la quemazón en ese lugar de mi ser. En ese recóndito espacio que sólo me pertenece a mí. Mío y no, porque no siempre soy capaz de llegar hasta él. Lo pierdo. Me pierdo en su búsqueda. No lo encuentro pero está, siempre está. Yo no llego pero es verbo y es mío. Y ahora. Y hoy.

Siento como esas partículas de luz, ese calor que desprende el foco que me señala, se ha adentrado en las profundidades de mi ser. Me está mostrando el camino. Su ardor me grita desesperadamente. Y yo soy la que estoy frente al foco. ‘Dueña de mi destino. Capitana de mi alma’. Yo, mí, me, conmigo.

-II-

De repente, reparo en el hecho de que la sala no está vacía. El foco me apunta a mí pero no estoy sola. Donde la luz no llega, demasiados pares de ojos se encuentran escrutando mi diálogo. No necesito que hablen para saber lo que piensa cada uno de ellos.

Sin embargo, el foco me apunta a mí, única y exclusivamente. El calor crece. Crece tan deprisa que no soy capaz de controlarlo. Mi estómago se retuerce y mi corazón bombea galopante. Y soy yo la que estoy frente al foco. Y soy yo quien decido. Y soy yo la que lleva años explorando sin encontrar nada.

Desesperada, agotada, frustrada, tan cansada de mí misma y de todos esos ojos que me escrutan sin decir nada pero que me obligan a quedarme en su lugar, que por supuesto no es el mío…

-III-

Pero he descubierto la oquedad. Ese foco que me apunta, que incide en mi persona, que me señala, guía mis pasos. Esa quemazón, ese ardor, ese calor que arrasa mi interior tiene un único significado. Es ahora o nunca. Ser el pasajero de mi vida o el piloto de la misma.

Un foco. Un único foco que me apunta directamente.

Se abre el telón.

Mi espectáculo comienza.

Siéntense y disfruten.

Sandra Carbajo

Y el reto para los fogones será: LIMÓN y NARANJA

Puedes encontrar la receta:

Tarta de Requesón y cítricos

Encuentra mas lecturas de estos retos madre-hija en la sección Deshojando Palabras.

0 0 Votos
Valoración.
Subscribirse
Avisar de
0 Comentarios
Respuestas en línea.
Ver todos los comentarios