Autora: M.L Ventura
Ingredientes
2 Naranjas | 2 Limones |
1 Raíz de jengibre (unos 5cm) | 3 cucharadas de miel natural |
3 estrellas de badiana (anís estrellado) | 4-5 clavos de olor |
Un recipiente de cristal con cierre – no hermético- (Para estas cantidades, yo utilizo un frasco que mide 15 cm. de altura x 10 cm. de diámetro)
Propiedades
Cítricos con piel (naranja y limón)
- Refuerzo inmune y antioxidantes: ricos en vitamina C y compuestos antioxidantes (flavonoides), útiles en épocas de frío.
- Digestión y fibra: aportan fibra (incluido el albedo), favoreciendo el tránsito y la salud digestiva.
Efecto depurativo y diurético (especialmente el limón): ayuda a eliminar toxinas y a sentirse más ligero/a.
Nota
El limón, por su acidez, conviene tomarlo con moderación si hay sensibilidad estomacal.
Jengibre (raíz)
- Antiinflamatorio y antioxidante: gracias al gingerol.
- Digestivo: puede aliviar molestias digestivas y náuseas.
- Circulación y malestar general: reconforta y ayuda a entrar en calor; también se asocia al alivio de dolores musculares y menstruales.
Miel pura
- Suaviza garganta y tos: tradicionalmente usada para calmar irritación.
- Antibacteriana y antioxidante: apoyo general al sistema inmune.
- Energía “amable”: endulza sin necesidad de azúcares añadidos y aporta una sensación de abrigo.
Clavo de olor
- Digestivo y antiflatulento: ayuda con gases e indigestión.
- Antioxidante y antiinflamatorio: por su contenido en eugenol.
Anís estrellado (badiana)
- Expectorante y calmante de tos: muy típico en infusiones de invierno.
- Digestivo: ayuda con gases, cólicos y digestiones lentas.
- Efecto antimicrobiano suave: tradicionalmente usado en resfriados.
Cuando evitar esta infusión
- Si hay alergias a alguno de los ingredientes.
- Desaconsejable si existe diabetes, problemas renales, tratamiento con anticoagulantes o cardiopatías graves.
- No se aconseja durante embarazo y lactancia; si hay condiciones previas, mejor consultar.
- Menores de 1 año: evitar (por la miel).
Paso a paso
1) Esterilizamos el recipiente de cristal, lavándolo bien e introduciéndolo después en una olla con agua hirviendo durante al menos 15 minutos. Dejaremos secar al aire sobre una rejilla o sobre un paño limpio.
2) Lavamos las naranjas y los limones introduciéndolos en un bol con agua y una cucharada generosa de bicarbonato. Los dejamos sumergidos al menos 15 minutos.
3) Desechamos el agua bicarbonatada y lavamos de nuevo bajo el grifo. Secamos con papel absorbente.
4) Pelamos la nuez de jengibre (mejor con cuchara para no desperdiciar pulpa y nutrientes) y la cortamos en rodajitas, que pondremos dentro del recipiente hasta cubrir la base.
5) Reservamos una naranja y un limón y a los otros dos les retiramos la piel con un pelador de verduras (solo la piel, sin la parte blanca) y la añadiremos al recipiente sobre el jengibre. Con un exprimidor, sacamos el jugo de ambos y lo volcamos encima.
6) Desechamos los extremos de la naranja y el limón que teníamos reservados y vamos cortándolos en rodajas de más o menos medio centímetro, que iremos colocando dentro del recipiente de manera alterna: una de naranja, una de limón… y así sucesivamente hasta introducirlas todas.
7) Si se prefiere, se puede retirar también la piel con el pelaverduras, como hicimos con los exprimidos antes, añadirla suelta al recipiente, retirar el albedo o parte blanca y cortar en rodajas solo la pulpa. Yo lo dejo entero porque el albedo es muy nutritivo y posee muchas propiedades y beneficios; además, los contrastes de color resultan muy cálidos y agradables a la vista.
8) Añadimos tres cucharadas generosas de miel de abeja, los clavos de olor y las estrellas de anís. Cerramos, agitamos levemente para que se mezcle todo bien y dejamos boca abajo, reposando fuera del frigorífico, al menos 24 horas; después conservaremos en frío.
Lo ingerimos como infusión: basta con poner un par de las rodajas maceradas en una taza, añadirle un poco del tónico y calentarlo a nuestro gusto. Si gusta, se puede aligerar con un poquito de agua mineral. No precisa azúcares añadidos.
Nota
Se puede ir reponiendo a medida que se agota, pero es aconsejable renovarlo pasados 5 o 6 días.
¡¡Bon appétit!!
Esta receta va de la mano de la entrada de nuestra querida M.L Ventura: Bautismo. Encontrarás el resto de sus entradas en su sección Con M de Mujer.