TARTA DE MANZANA AL ESTILO ALEMÁN

Ingredientes para moldes de tarta de 20 cm

280 gr. de harina

125 gr. de mantequilla

90 gr. de azúcar glass

2 huevos

500 gr  manzanas tipo Reineta o Granny Smith

Ralladura de media naranja y medio limón

Harina de almendra ( almendra machacada)

Canela en polvo

Azúcar moreno

Curiosidades de la tarta a de manzana alemana

El secreto de su masa:

A diferencia de la tarta americana (Apple Pie), que usa una masa quebrada muy crujiente y tapada, la versión clásica alemana suele llevar una base de masa batida densa (Rührteig) o una masa quebrada con levadura química que absorbe los jugos de la manzana sin ablandarse.

En esta receta he hecho la masa, pero con la masa quebrada os quedará igual de rica.

El toque de las almendras:

En regiones alemanas la tarta se adorna con láminas de almendra y un toque de azúcar antes de hornear. Esto crea una costra crujiente llamada Mandelkruste que contrasta con la textura suave de la fruta.

Variedad de manzana:

Tradicionalmente se hornea con la variedad alemana llamada Boskoop, aquí se utiliza Granny Smith o Reineta por ser  manzanas ácidas que equilibran el dulzor de la masa y aguantan el calor del horno sin deshacerse por completo.

Yo utilizo la Reineta. Es la mas parecida a la variedad alemana tradicional.

Su toque ácido contrasta a la perfección con el dulzor de la masa dulce, la canela  y la almendra.

Además, al hornearse, pierde agua pero no se deshace. 

 

El Erntedankfest (La Fiesta de la Cosecha)
 
Es el equivalente centroeuropeo al Día de Acción de Gracias. Se celebra tradicionalmente el primer domingo de octubre (aunque los preparativos y la recolección empiezan en septiembre). Es una festividad cristiana y cultural donde se agradece por las cosechas del año.
 

El nombre tradicional de esta tarta es Versunkener Apfelkuchen.

En Alemania, el domingo por la tarde es sagrado para el «café y tarta».

Esta Versunkener Apfelkuchen, junto con la Selva Negra, es la reina indiscutible de esta tradición invernal y otoñal.

 

Paso a paso:

1. La Masa

  1. Tamizar  la harina. Utilizar un bol bastante grande  para que quede no se apelmace y quede suelta.

2. En otro cuenco separar yema y clara. Batir  las yemas con la mantequilla hasta conseguir una mezcla homogénea. La mantequilla tiene que estar blanda, a temperatura ambiente para que se pueda manejar bien.

3. Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Con movimientos envolventes, añadir a la mezcla anterior. Separando las claras y llevándolas a punto de nieve conseguimos una tarta mucho más esponjosa. Pero también podéis batir los huevos enteros con la mantequilla.

4. Con unas varillas eléctricas, añadir la harina mientras sin parar de mezclar hasta formar una masa homogénea y volcarla directamente en el molde previamente engrasado con mantequilla.

Al ser una masa aireada por las claras, se extenderá como la base de un bizcocho denso. Alísala con una espátula.

Nota: Previamente untar con mantequilla la superficie del molde a utilizar y cubrir el fondo con una de las partes de esta masa.

El Relleno

  • Pela las manzanas y córtalas en gajos. El secreto alemán es hacerles unos cortes longitudinales paralelos con el cuchillo en la parte exterior (sin llegar a cortarlas del todo) para que queden vistosas al hornear.
  • Mézclalas en un bol con el azúcar moreno, la canela y las ralladuras de naranja y limón.
  • Coloca los gajos de manzana directamente sobre la masa, presionando ligeramente hacia abajo, distribuyéndolos en forma de espiral o círculos concéntricos. No tapes la tarta con más masa. La manzana debe quedar visible en la superficie.
 Nota importante: 
La distribución del relleno en el molde de 20 cm en espiral es sencillísima:
  • Coloca una fila de gajos pegados al borde del molde, solapándolos ligeramente entre sí como si fueran escamas.
  • Haz un segundo círculo más pequeño en el centro.
  • Coloca el último trozo en el centro para cerrar el diseño.
 

El toque crujiente alemán (Mandelkruste)

  • Espolvorea toda la almendra machacada (o fileteada) justo por encima de las manzanas y la masa expuesta.
  • Si te gusta, puedes añadir también unas pasas por encima. Al hornearse arriba, la almendra se tostará y creará una costra crujiente espectacular.

El horneado

    • Hornea a 180 °C (con calor arriba y abajo, sin ventilador si es posible para que no reseque las almendras de la superficie).
    • Es muy probable que necesite entre 45 y 50 minutos.
    • Vigila a partir del minuto 35: si ves que las almendras de la superficie se están dorando demasiado rápido, cubre la tarta por encima con un trozo de papel de aluminio (sin apretar) y deja que termine de hornearse hasta que el palillo salga limpio.
 

Esta receta es la inspiración perfecta para una maravillosa entrada escrita por Lola Carrasco en su sección; «No puede ser siempre verano» titulada «ANTES QUE LLEGUE EL INVIERNO». 

 

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