Autora: Sandra Carbajo
El Reto Literario
Tras el parón veraniego, volvemos en este otañal fin de septiembre.
Si recordáis, en el último reto, el IX, mamá tuvo que elaborar un plato con fresas y albaricoques. Puso su ingenio de cocinillas a trabajar para lograr un riquísimo crumble de fresas y albaricoques. Ella lo define como “un postre rústico, imperfecto y honesto”; una receta más que deliciosa, sencilla de preparar e ideal para compartir.
Las dos nuevas palabras elegidas por Eli para este décimo reto son: efervescencia y ojalá.
¡Allá Vamos!
RETO X. Una idea Fugaz
—Si tuvieras que elegir una única palabra para definir tu mundo, ¿cuál sería?— preguntó Eva de repente.
—¿Qué?—, le respondió completamente extrañada su amiga.
—Que si tuvieras que elegir…—, comenzó a decir de nuevo.
—Sí, sí— le interrumpió—Te he escuchado, pero no entiendo por qué me haces esta pregunta sin venir a cuento—le espetó Manuela con ese gesto que siempre hace cuando algo no le cuadra.
—Pues, no sé, Mala (así llamaba a su amiga desde que eran pequeñas porque no sabía pronunciar su nombre). Se me ha cruzado por la cabeza una idea fugaz de las mías. Ya me conoces. Venga, va. ¿Cuál dices?—le apremia Eva.
Ambas estaban sentadas en su parque favorito, en lo alto de una pequeña colina. Eran los primeros días del otoño. Las temperaturas ya se habían suavizado y había que ponerse una sudadera cuando caía la tarde. Un sol anaranjado iba desapareciendo por el horizonte poco a poco.
—Hmmm, efervescencia—soltó.
—¿Efervescencia? Pero, tía, luego me dices a mí que soy intensa— contestó riéndose—. Razona tu respuesta, por favor—.
—Porque siento que todo lo que sucede alrededor dura lo que una burbuja; y no precisamente, las de Schweppes. ¿No te parece que últimamente todo ocurre a la velocidad de la luz y que se nos ha olvidado reposar?—reflexionó Mala mirando al infinito.
Eva solo asintió para dejar hablar a su amiga. Conocía demasiado bien a Mala. Era el turno de filosofar, de verbalizar las preocupaciones y los ojalá; de comenzar un diálogo a dos voces sobre lo material y lo divino. Al fin y al cabo, era su pasatiempo favorito.
En este mes de septiembre, el reto para la cocinillas es:
¿Con qué receta nos sorprenderá la madre?
