Ingredientes para 4 personas:
1 Pollo troceado y limpio con piel | 1 cebolla |
1 cucharada de harina | 1 tomate |
Vino blanco / cognac | 1 limón |
Perejil | 2 ajos |
Agua / Caldo de pollo | Sal |
Pimienta negra molida | AOVE |
Paso a paso:
1) Lavamos el limón, retiramos los extremos y lo hacemos rodajas, quitando las semillas.
Retiramos la piel al pollo y la reservamos. Salpimentamos el pollo.
Lavamos el perejil; pelamos el tomate, la cebolla y los ajos. Reservamos un ajo entero y el resto de ingredientes los cortamos en pedacitos pequeños.
2) En una cacerola grande ponemos un poco de aceite. Cuando esté caliente, introducimos el ajo entero y la piel del pollo y lo doramos hasta que esta se convierta en corteza crujiente. Trituramos todo y reservamos.
Truquito
“La fusión del ajo y la piel del pollo dorada triturada es lo que marca la diferencia, incrementando la potencia en el sabor del plato”.
3) En el mismo aceite, a fuego medio, doramos todos los ingredientes troceados anteriormente. Cocinamos durante unos minutos.
4) Introducimos el pollo y lo rehogamos hasta que esté dorado. Añadimos el perejil y regamos con un chorro de vino blanco o coñac, infusionando todo muy bien.
5) Introducimos las rodajas de limón y cubrimos con caldo de pollo.
Añadimos las cortezas trituradas con la batidora..
6) Cuando comience a hervir, ponemos el fuego a medio-bajo y mantenemos el “chup chup” durante 45 minutos aproximadamente, o hasta que el pollo esté tierno y el líquido haya reducido y espesado.
Rectificamos de sal si fuera necesario.
Acompañamiento
“Podemos acompañar con arroz blanco, patatas fritas, verduras a la plancha, puré de patatas…”.
¡Bon appétit!
Esta receta esta inspirada en la entrada de nuestra querida Marisa Del prejuicio a la dignidad, en su sección, Con M de mujer.