Ingredientes para 4 personas:
Base:
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200gr galleta tipo María o Dorada |
80gr Mantequilla |
Relleno:
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500ml Nata para montar |
250ml leche entera |
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200-300gr queso Philadelphia |
100gr azúcar |
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2 sobres de cuajada en polvo |
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Cobertura:
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mermelada de frambuesa o arándanos |
Puñado de frutos rojos |
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Hojas de menta/hierbabuena para decorar |
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Entre los fogones
Hay un montón de versiones distintas para hacer una tarta de queso. Todas y cada una de ellas son recetas deliciosas. Podría escribirse un libro de recetas con las distintas versiones, pero en esta ocasión comparto con vosotros mi versión estrella: una elaboración en la que la tarta solo necesita cuajar en frigorífico y, para conseguir esa textura característica, he utilizado cuajada en lugar de gelatina. Es mi preferida y el resultado es una delicia para la vista y el paladar. La tarta de queso con cuajada es un clásico porque queda muy cremosa y es casi imposible que falle.
Paso a paso:
1) Comenzamos con la base: Tritura las galletas y mézclalas con la mantequilla derretida. Cubre el fondo de un molde desmontable, presionando bien, y reserva en la nevera para que endurezca.
2) A continuación, preparamos la cuajada: Separa un vaso de la leche (unos 100 ml) y disuelve en él los 2 sobres de cuajada, removiendo bien para que no queden grumos.
3) Para el relleno: En un cazo a fuego medio, pon el resto de la leche, la nata, el azúcar y el queso crema. Remueve con unas varillas hasta que el queso se disuelva y la mezcla esté caliente, pero sin que llegue a hervir.
4) Añade el vaso de leche con la cuajada disuelta al cazo. Sigue removiendo hasta que la mezcla empiece a hervir; en ese momento, retírala del fuego. Este paso es importante para espesar la crema del relleno.
5) Finalmente, Vierte con cuidado la mezcla sobre la base de galletas. Deja templar a temperatura ambiente y luego métela en la nevera un mínimo de 6 horas (mejor si es de un día para otro).
Mi toque final
Una vez esté bien cuajada, añade una capa de mermelada por encima antes de desmoldar.
Cuando se vaya a servir, decora con arándanos y grosellas frescas (o congeladas, y deja atemperar antes de decorar).
¡Y a disfrutar de esta delicia con vuestra gente bonita!
Inspiración de esta tarta de queso:
Añoranzas al cubo
Caminando hacia las estrellas
Treinta vueltas al sol