"Visichuá empoderada con un guiso de Oro Rojo"
Ingredientes
- 4 tomates «supervivientes».
- 1 pimiento con arrugas de expresión
- 2 cebollas con crisis de identidad.
- 2 ajos que no estén muy rancios
- 2 guindillas
- vino tino, si está algo avinagrado mejor
- Pan duro
- El Secreto del Éxito: Un tarro de Manteca Colorá de Orza
- El Factor «Vintage»: Un trozo de panceta rancia olvidada por la mano de Dios (cuánto más olvidada mejor).
- Un acompañamiento de velas con aroma de pino
El paso a paso
1) Sofreír todos los ingredientes hasta que el olor a rancio se confunda con el aroma de las velas de pino.
2) Añadir el vino (con el toque de sabor a vinagre)
3) En una perola, a poder ser de barro, que es más vistosa, hervir un poco de agua, añadir el pedazo de pan duro, el ajo y el manojo de hierbaluisa.
4) Verter el sofrito al caldo. La clave está en acertar con la cantidad precisa de nuestro consistente caldo para que no se”agüe” y resalte el precioso color rojo de nuestra manteca.
5) Servir “la reducción mística de hortalizas al aroma de azahar” con mucha seguridad en una misma y no dejar que nadie mire mucho el fondo del plato.
Recomendación imprescindible
El acompañamiento espiritual que consta de:
– Un buen libro de Autoayuda. No tiene porqué ser:»Deja de ser un percebe; conviértete en tiburón»; cualquier otro depredador – terrestro o marino – es perfecto para acompañar a la receta.
– Un cristal ( cuanto más gordo mejor). Precaución con el tamaño elegido,, para que cumpla su función lo ideal es que no sea ni demasiado pesado pero tampoco que pase desapercibido.
– Unas velas curiosas (a poder ser con aroma a “a algo).
Y ya solo os queda echarle valor …
para degustar del plato.
En la cocina, como en la vida, el postureo y los humos se disipan pronto, pero un buen sofrito (aunque sea inventado por pura desesperación) siempre nos mantiene con los pies en el suelo.
No busques tu «depredador interior» en libros de 30 euros; búscalo en el ingenio de quien sabe sacar un festín de cuatro tomates y una panceta con solera.
¡Buen provecho y que no falte nunca un trozo de pan , éste a poder ser que no esté duro, para mojar en la adversidad!
Disfruta de toda la historia del guiso empoderado de la Juli


