COME SANO EN EL TRABAJO. CÓMO CONGELAR TUS RECETAS CASERAS

Reading Time: 6 minutes
  • Trabajas fuera de casa con el tiempo justo para dar de comer a la familia.
  • Solo cocinas para ti o tu pareja.
  • Comes en la oficina y además, tienes que dejar menú preparado para los tuyos.
  • Tu pareja llega antes y quiere ayudar, a pesar de ser “un manazas” en los fogones.

ensalada variada y saludable

COME RICO Y SANO, AUNQUE EL TRABAJO NO TE DEJE TIEMPO.


  • Puede que trabajes en o desde casa y tengas que rentabilizar tu tiempo.
  • Es una ocasión especial para realizar un montón de cosas y no tienes tiempo de cocinar.
  • O te vas de “aperitivo largo” con amig@s y quieres dejar comida preparada.

En general, si te gusta comer rico y casero, puedes preparar tus platos preferidos con antelación y distribuir las raciones a lo largo del mes o las siguientes semanas.

Para ello, te propongo congelar tus recetas caseras y distribuir a lo largo del mes, como mejor te parezca. Con unas sencillas rutinas conseguirás optimizar tu tiempo y comer saludablemente todos los días del año.


Es fundamental planificar los menús.

Prepara una lista con lo que más te apetece comer; verduras, carnes, aves, pescados y frutas.

Si te es posible, pasea con tranquilidad por un mercado con mucha variedad de productos frescos para elegir y compra siguiendo tu planificación. Seguro que harás algunos cambios caprichosos pero cíñete lo más posible a la base de tus menús.

mercado de verduras y frutas

Prepara distintas recetas sencillas, saludables y muy apetitosas. Algunas, como las ensaladas, las carnes a la plancha y las frutas podrás prepararlas la noche anterior pero hay muchas recetas deliciosas que puedes elaborar con antelación, en pequeños huecos de tiempo y congelar tus recetas caseras y consumirlas cuando lo necesites. Vas ahorrar mucho tiempo y dinero y, no menos importante, vas a comer saludable y casero.


En este punto, te recomiendo que utilices una olla exprés. Si todavía no la tienes, apunta en las cosas pendiente este maravilloso aparato que te va a solucionar más de un problema culinario. Casi todas las recetas que te propongo a continuación puedes hacerlas en la olla por lo que vas a optimizar tu tiempo hasta extremos insospechados.

Si no la tienes, tranquila que todas las recetas saldrán igual o más deliciosas en cazuela normal, respetando sus tiempos. En este caso no corras, que la prisas no son buenas y menos en la cocina.

Congela adecuadamente tus recetas.

Creo que, tan importante cómo los platos que vayas a cocinar, es congelar con cabeza tus recetas caseras ya elaboradas.

Esto no es una ley exacta. De hecho hay muchas técnicas de congelación y “Cada maestrillo tiene su librillo” . Yo comparto contigo el mío, que me ha funcionado siempre de maravilla, el que se utilizaba en casa desde que era pequeña.

Mi madre no solía congelar de forma habitual pero preparaba raciones muy copiosas. Era de la vieja escuela, “más vale que sobre a que falte” y claro, siempre sobraba. Así que congelaba y en muchas ocasiones que no tenía demasiada inspiración para cocinar, echaba mano de aquellas “sobras congeladas” que estaban de rechupete.

mortero preparación recetas

Este proceso de congelación lo puedes utilizar para todo tipo de guisos. Al final de esta entrada te dejo mis favoritos.


cocinera niña, mi truco

No te aconsejo que congeles patata. Es preferible, cocinar la patata en el momento de consumir y añadirla al guiso. Cuando ya se haya descongelado y en los últimos 10 minutos de hervor del guiso, añade la patata cocida, asada o frita, para que se integre a tu guiso

Cómo congelar tus recetas caseras y saludables:

Cocinar el guiso según la receta elegida.

Una vez elaborado, distribuir en recipientes de plástico según las raciones a consumir. Es decir, no congeles todo el guiso de una vez, en un mismo envase, porque cuando lo descongeles deberás consumirlo en dos o tres días máximo.

Como se trata de distribuir una misma receta para comer en distintos días del mes, debes calcular la cantidad correspondiente a una o dos raciones por recipiente.

Dejar enfriar y cerrar los tuper.

Poner una etiqueta con el nombre de la receta, el número de raciones y la fecha de congelación.

Meter los recipientes en el congelador.

Cuando se vaya a consumir, siempre hacerlo por la fecha más atrasada para que nunca haya productos caseros congelados con periodos superiores a 40 días.

Congelar utilizando la conciencia del zero waste

Los tiempos han cambiado y, en la actualidad, nos preocupamos mucho más por el tipo de residuos que utilizamos en nuestra cocina. Yo estoy modificando mucho esta percepción y sin obsesionarme con el tema, sí que intento acercarme al “zero waste” siempre que puedo. Y en este caso, y si vuestro congelador os lo permite, puedes eliminar los tuper o las bolsas de plásticos y congelar en botes de cristal.

Una vez que tu receta se haya enfriado, puedes distribuir las raciones directamente en tarros de cristal. Hay botes de distintos tamaños, según cantidades y los puedes reciclar tantas veces como quieras, incluso hay bandejas de cristal con tapa. Son muy útiles y contribuirás a reducir considerablemente los residuos de plástico. Hay un montón de rotuladores de vidrio para escribir nombre de receta, fecha de congelación y número de raciones.

Si te interesa conocer más sobre este tema, te aconsejo que eches un vistazo a la sección de Irene Colmenares que, de una manera muy amena e interesante, te va a introducir en este mundo de vida sana y conciencia saludable.

Para descongelar tu receta:

1. El mismo día que se vaya a consumir

Poner el recipiente sobre una cazuela con un par de dedos de agua y calentar para que se descongele al baño maría, hasta que se pueda trasladar a otra cazuela. Se deja a fuego muy lento hasta que se descongele del todo y comience a calentar. Remover con frecuencia para ayudar al proceso de descongelación. Una vez descongelado se puede subir el fuego pero siempre con cuidado para que no se queme.

2. Sacar del congelador la noche anterior

O puedes sacar tu guiso la noche anterior y dejarlo en la nevera para que se descongele sin alterar el proceso del frío. A la mañana siguiente tan solo tendrás que calentar.

En cualquiera de los dos casos, el sabor es igual que recién hecho.

Si el guiso lleva patata, en los últimos 15 minutos, añadirla a la cazuela para que se cocine con el guiso.

Últimos consejos a tener en cuenta:

Si cocinas solo para ti o tu pareja, una vez elaborada tu receta, es fundamental que distribuyas tus recetas para una o dos personas. En estos casos utiliza recipientes más pequeños para sacar mayor partido a tu congelador.

Por ejemplo, puedes hacer dos o tres guisos caseros para consumir a lo largo del mes. Para ello, calcula las cantidades adecuadas y distribuye en botes de cristal o recipientes necesarios que almacenarás en tu congelador con sus nombres y fechas de congelación.


Si vas a comer en la oficina no olvides colocar tus platos en envoltorios adecuados o minineveras para que se mantengan en perfectas condiciones. Nunca utilices bolsas de plástico porque perderá propiedades y textura.

cenefa copas helados

Tienes un montón de variedades que puedes ir cocinando durante tus días libres y catalogar en tu congelador. Te dejo algunas de mis recetas más utilizadas. Espero que te sirvan de inspiración:

Guiso de verduras y sus variantes

Pollo o conejo en pepitoria.

Lentejas guisadas y VARIANTES 

Cocido

En el proceso de congelación debes separar: el caldo , los garbanzos con las verduras y la pringá. No olvides que no recomiendo que congeles la patata.

Pisto.

Rougut de ternera.

Potaje.

Merluza en salsa

Bacalao con tomate y pimientos

cenefa pájaros

¿Quién ha dicho que no se puede comer, sano, rico y casero en cualquier circunstancia?

Deja un comentario