LA OQUEDAD

Sandra Carbajo Bueno. Madrid. -I- Un foco. Un único foco que me apunta directamente. La luz incide en mi piel. Noto el calor recorriendo cada parte de mi cuerpo. Desde lo más superfluo hasta esa maldita oquedad interna. Aquella que ni yo misma sé reconocer. Y sin embargo, es curioso cómo siento la quemazón en ese […]